SER TÚ HUÉSPED.
Veo lo que quiero ver
cuando miro tus ojos y aún así, quiero verte,
Pero, me desprendo de
ello en tú silenciosa obscuridad,
Trato y créeme que
trato de buscar algo de verdad en eso, que en mi nada ilumina,
Y, que solo tienes tú en ese lado toxico,
tétrico y fugaz, que me atrevería a llamar soledad.
Pero, en esa
confusión profunda y segura, se mezclan tus propios miedos,
Y sí, sigo aquí, sin lograr penetrarte, ni en lo más mínimo, ni con mi más delicada
certeza,
De poder atraparte, enrollarte y asfixiarte, volver
a morir, para devolverte la vida.
Porque cuando
estoy cerca, a tan solo a un paso de tu propia agonía, enfocada en ese
Abismo que se
presenta desde lo más alto, me veo mirando al cielo y salto a un escenario,
Lleno de risas, abrazos, miradas profundas y cálidas
que en el fondo guardan obscuridad,
Obscuridad escondida, maliciosa que solo aparece y
desaparece cuando más le conviene,
Dejándome
neutro el pensamiento, bloqueo interno, para no ocupar la nave que me hace
Imaginar y volar por esos inmensos espacios
infinitos del universo mental.
(K.T.)

No hay comentarios:
Publicar un comentario