lunes, 9 de septiembre de 2013





SER TÚ HUÉSPED.

Veo lo que quiero ver cuando miro tus ojos y aún así, quiero verte,
Pero, me desprendo de ello en tú  silenciosa obscuridad,
Trato y créeme que trato de buscar algo de verdad en eso, que en mi nada ilumina,
Y,  que solo tienes tú en ese lado toxico, tétrico y fugaz, que me atrevería a llamar soledad.
Pero,  en esa confusión profunda y segura, se mezclan tus propios miedos,
Y sí, sigo aquí, sin lograr penetrarte,  ni en lo más mínimo, ni con mi más delicada certeza,
De poder atraparte, enrollarte y asfixiarte, volver a morir, para devolverte la vida.
Porque  cuando estoy cerca, a tan solo a un paso de tu propia agonía,  enfocada en ese
Abismo  que se presenta desde lo más alto, me veo mirando al cielo y salto a un escenario,
Lleno de risas, abrazos, miradas profundas y cálidas que en el fondo guardan obscuridad,
Obscuridad escondida, maliciosa que solo aparece y desaparece cuando más le conviene,
Dejándome neutro el pensamiento, bloqueo interno, para no ocupar la nave que me hace
Imaginar y volar por esos inmensos espacios infinitos del universo mental.


(K.T.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario